Las mamas AMA de San Pedro (unas 18 mujeres) tuvieron una enseñanza sobre la importancia de ESCUCHAR a los demás , incluyendo a nuestros niños, esposos y a DIOS mismo, en vez de solo oír y no prestar atención. El juego del teléfono malogrado fue una buena dinámica para empezar. Todas disfrutaron bastante del tiempo compartido.
